5 alimentos útiles para prevenir las quemaduras solares en verano

quemaduras solares

Es verano, una época para tomar el sol, pero también para las quemaduras de sol, especialmente si no se expone al sol con el debido cuidado. Además de asegurarse de utilizar una protección solar adecuada para su tipo de piel, preferiblemente compuesta de filtros minerales y libre de derivados del petróleo y fragancias sintéticas, es bueno aprender a cuidar más su dieta, tanto para favorecer el bronceado como para protegerse de las molestas quemaduras solares, del daño que los rayos ultravioleta pueden causar y de sus posibles consecuencias negativas para la salud.

Aquí hay cinco alimentos que deben agregarse a su dieta para tratar de evitar las quemaduras solares.

1 Tomates

Los tomates contienen una gran cantidad de licopeno, un nutriente considerado esencial para la prevención de las quemaduras solares. Estudios científicos han confirmado que aquellos que consumen tomates todos los días, incluso en forma de salsa, reciben a través de su dieta una mayor protección contra las quemaduras solares más graves y los daños a largo plazo asociados a ellas. Ciertamente los españoles, aparte de los casos de alergia, no tenemos ninguna dificultad en consumir tomates o salsa de tomate todos los días del año. No es casualidad que la naturaleza nos ofrezca estas maravillosas verduras en verano.

2 Sandías

Las sandías son consideradas un verdadero símbolo del verano y, al igual que los tomates, son recomendadas por su riqueza en licopeno como un elemento que puede prevenir las quemaduras solares. Naturalmente, el sentido común y la conciencia de no poder exponerse al sol en las horas más calurosas y excesivamente largas si se sabe que la piel es muy sensible, sobre todo en los primeros días de vacaciones, juegan un papel fundamental en su prevención. La sandía, con su alto contenido de agua, también ayuda a prevenir la deshidratación, sin duda puede ayudar. Por su frescura es excelente para comer como snack en diferentes momentos del día.

3 Té verde

El té verde, rico en propiedades beneficiosas, se considera, entre otras cosas, capaz de proteger nuestra piel de posibles daños causados por los rayos ultravioletas. Su efecto protector sobre la piel y sus células se debe al alto contenido en polifenoles de las hojas que lo componen. Sus efectos positivos han sido estudiados tanto si el té verde se toma normalmente como en sus aplicaciones de uso tópico, con especial referencia a enfermedades como el cáncer. Una variedad de té verde que se considera particularmente potente en este sentido es el “té matcha” debido a su alto contenido de antioxidantes.

4 Cacao

Un grupo de investigadores alemanes ha podido confirmar a través de estudios específicos cómo el consumo de alimentos ricos en cacao puede ayudar a nuestra piel a protegerse de los daños causados por la exposición a los rayos ultravioletas, incluido el cáncer. Se realizaron pruebas específicas a un grupo de mujeres que aceptaron comer voluntariamente una dieta que incluía el consumo de cacao en el desayuno durante un período de tres meses. Con respecto a las mujeres a las que se les ha pedido que desayunen utilizando cacao particularmente rico en flavonoides, se ha puesto de manifiesto que su piel tiende a enrojecerse mucho menos fácilmente que la de las que han tomado en el desayuno alimentos pobres en flavonoides durante la exposición al sol. Su piel también estaba más suave e hidratada.

5 Aceite de linaza

Los estudios científicos sobre las enfermedades cancerígenas relacionadas con la exposición de la piel a los rayos ultravioletas parecen confirmar la importancia de una ingesta correcta de omega 3 en la dieta con fines protectores. Una de las principales fuentes vegetales para la ingesta de ácidos grasos esenciales es el aceite de linaza. El aceite de linaza tiene un contenido equilibrado de ácidos grasos omega 3 y omega 6, lo que lo convierte en un complemento alimenticio perfecto para garantizar la cantidad diaria necesaria de estos nutrientes. El aceite de linaza contiene 57 gramos de omega 3 por cada 100 gramos de producto. Para asegurar la cobertura de sus necesidades de Omega 3, la Sociedad Científica de Nutrición Vegetariana recomienda el consumo diario de dos o tres porciones diarias de omega 3, cada una obtenida de: 2 cucharaditas de linaza, 1 o 2 cucharaditas de linaza y 30 gramos de nueces, o 1 cucharadita de linaza más una cucharadita de linaza molida con un molinillo de café. El aceite de linaza debe almacenarse en un refrigerador para evitar su deterioro y consumirse dentro de las 8 semanas siguientes a su apertura.

Alverto Texto

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